Lecciones de los videojuegos en educación, civismo y periodismo; El caparazón.
Después de leer
algunos artículos sobre los videojuegos y la educación, y como ya dije en un
artículo anterior, pienso que la tecnología en la educación puede empujar a
nuevos caminos y que sea un apoyo para esta. Podríamos usar estos juegos de la
red como un instrumento para motivar y fomentar la educación en los alumnos, ya
sea con videojuegos enfocados a los temas que se estén dando, o como premio por
haber realizado alguna tarea con éxito.
Hay que tener mucho
cuidado con saber diferenciar los límites de que cosas son beneficiosas y
cuales están fuera del ámbito escolar, para ello contamos con ela tarea conjunta del apoyo de los
profesores y de los padres con la tarea de vigilar donde se meten sus hijos.
Es de vital
importancia conocer el material con el que trabajamos a la perfección, conocer
en primer lugar que videojuegos son buenos y cuáles no aportan ningún beneficio
escolar, una vez descartado cual no, encasillarlos según la edad y de qué
manera usarlos.
A continuación, tenemos la
oportunidad de ver un comportamiento totalmente opuesto y extremo a lo que
buscamos conseguir, se trata de un adolescente con un comportamiento totalmente
agresivo capaz de enfrentarse a personas de su entorno por no seguir
viciado con el juego que se estaba pasando, o en otras palabras “seguir luchando
y matando personajes, hasta llegar al nivel último”. Este chico esta enfurecido
y lleno de ira y ansiedad por no haber conseguido su objetivo, ya sea por algún
fallo o haber perdido simplemente en su misión. Lo que pretendemos mostrar con
este video, es darnos cuenta de la influencia tan negativa y peligrosa que lleva al
comportamiento que su personaje tiene en la vida virtual a tenerlo el mismo en la
vida real.
Si no ponemos límites a tiempo, no hay nada que hacer.
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