miércoles, 3 de abril de 2013

Dejad que los niños se acerquen a las patallas... ¿o no?


En el último siglo, han llegado a nuestras vidas una alta variedad de tecnologías (diversión, entretenimiento, utilidad…). Estas tecnologías influyen cada vez más en el proceso educativo dejando un poco al lado la calle y los grupos de amigos.
Desde la etapa infantil es necesario que en el campo de la tecnología y en el de los amigos y la calle, conjugar el control parental, con el acompañamiento y diálogo prevaleciendo también en la adolescencia.
 
Es tanta la influencia recibida por los medios de comunicación, que los jóvenes no distinguen la realidad de la ficción, liberando de cargas a los padres de su parte de responsabilidad. En la sociedad de bienestar que tenemos hoy en día, tenemos de todo, los chicos tienen de todo. El acceso a Internet es tan fácil y sin restricciones que hace que la juventud por primera vez supere el nivel de conocimientos de sus progenitores con la información que tienen. A la hora de la verdad, los jóvenes saben mucho de Internet pero no de la vida, nos dejamos guiar por lo más fácil.
 
El hecho de tenerlo todo hoy en día, nos hace que cada vez lo tengamos desde más pequeños (móvil, TV en el cuarto…). En principio, las nuevas tecnologías aparecen como un signo de progreso. Son instrumentos de información y cálculo más rápidos que los tradicionales y que están en continua evolución. Las nuevas generaciones tienen la mentalidad de las TIC, bien utilizadas las nuevas tecnologías ofrecen grandes posibilidades para la educación. La realidad es que, la mayoría de jóvenes utilizamos esta herramienta como entretenimiento y contactos. Es sorprendente como tantísimos jóvenes pasan horas y horas en el ordenador sin saber hacer nada de provecho.
Una salida negativa que le damos a Internet, es cuando lo utilizamos como desfogue, como venganza, como una manera de ridiculizar o hacer daño a alguien a través de las páginas sociales. Muchas veces pensamos que controlamos toda la información que vemos o por donde navegamos sin darnos cuenta de los problemas que podemos causar a alguien o a nosotros mismos. Para evitar esto, es necesario el control de los padres que debemos de tener desde que somos pequeños y empezamos a navegar por este gran mundo, hacemos de esto una cuestión de familia.
Lo mismo pasa con los móviles, nos hacemos dependientes de estos aparatos sin hacer un uso aprovechable de éstos, el uso simplificados de “whatsapp” nos dificulta aprender a redactar correctamente.
En cuanto la tele, es un sistema de transmisión muy importante y significativa desde que el niño es pequeño, tiene su parte negativa, la tele es considerada como un “demonio” que transmite contenidos manipulados, personajes que dicen barbaridades, comportamientosantieducativas. Por otro lado, su parte positiva es el gran poder que tienen de seducción, se reflejan comportamientos que luego son imitados. Existen programas con distintos objetivos y para determinadas edades, estos influyen en la forma de actuar de quienes los ven. Por eso mismo, existen programas adecuados para distintas edades, los padres deben promover su buen uso y evitar los abusos hasta la adolescencia, si no, los padres son tan culpables como ellos.
Todo lo mencionado anteriormente, ha llegado ha realizarse varios debates sobre los ordenadores que dio la junta, modificando la intención y su verdadero uso. Se dieron como instrumento esencial de trabajo en casa y se usaron mayoritariamente para chatear y en otros casos para páginas indeseables llegando a un conflicto entre padres y profesores. Un claro ejemplo lo he vivido yo con mi hermano de 11 años cuando llegó a casa con el ordenador y con el paso del tiempo nos dimos cuenta de que en vez de ayudar le había perjudicado. En ese momento se creo un conflicto entre mis padres y su profesora y es que, si nunca se había impuesto esta medida ¿por qué había que imponerla ahora? Para saber usar el ordenador y aprender habilidades, se implantan las clases de informática vigilada en centros y otras alternativas sin necesidad de repartir ordenadores en vez de usar este dinero para otras actividades más reforzantes.
 
Ante la poca costumbre que tienen los padres en este mundo del Internet, cada vez más las madres se ponen al día. Las situaciones crudas de la vida que se muestran en programas, muchas veces es mejor evitar algunas situaciones que no traen consigo ningún fin y en otras, es positivo descubrir situaciones televisivas juntos en familia afrontando que lo que sale en la tele es una realidad. Gracias a esto, poco a poco los hijos ganarán confianza con sus padres y tendrán la cabeza amueblada sobre como es la vida y las cosas que ocurren en esta vida, variando de la madurez de cada uno.


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